Martina Fernández, Carla Cardete
En muchos de los casos en los que un artista actúa de manera injustificada rebajamos el valor de su trabajo artístico, pero ¿estamos en lo correcto al hacerlo?
Esta es una cuestión que ha sido discutida en muchos debates y todos nosotros solemos tener una perspectiva distinta sobre el tema. Es una pregunta en la que su base es la ética, y depende de los valores que a ti te parezcan más importantes y destacables, nuestra opinión siempre va a variar.
Un artista, como lo es un escritor, un actor, un pintor, un bailarín… Siempre va a ser plasmado, parte de su persona, en lo que haga, por ejemplo; un escritor va a escribir un libro desde sus valores, sus maneras de ver la vida y de afrontar distintas situaciones, restando importancia, o dándole de más, a cosas a las que tú reaccionarías de manera distinta; un actor interpreta su papel desde sus expresiones, su tono de voz y, al fin de cuentas, siempre el personaje acaba siendo un poco suyo; un pintor dibuja plasmando sus pensamientos e ideas en el lienzo, creando un estilo de obra que acaba siendo muy característico, como vemos en numerables pintores famosos; un bailarín se expresa y mueve de la forma en la que él comprende la música. Y así podemos poner múltiples ejemplos más.
Nosotras pensamos que nunca se puede llegar a separar del todo la obra del artista, porque siempre el artista va a ser parte de su obra. Siempre se va a poder ver la esencia de una persona plasmada en lo que hace, y no hemos de remontarnos al término artista para poder apreciar lo que intentamos explicar. Todo lo que hagamos se va a acabar viendo afectado por nuestra manera de ser, de pensar, de reaccionar… Todo se va a ver influenciado por nuestro propio ser, y no tiene nada de malo, pero cuando alguien es mala persona, parte de esa maldad va a estar presente en lo que haga, y eso es lo que según nosotras se debería de evitar, el consumir a ese artista a través de su obra.
Por ejemplo en el caso de Chris Brown, un artista que se había convertido en un gran referente, hasta que salió a la luz como le pegó a Rihanna, que era su actual pareja. Este, aunque no recibió más condena que cinco años en libertad condicional, además de 180 días de labores comunitarias, ya la mayoría de nosotros lo despreciamos a él y a su trabajo.
Dejando aparte que mediante su trabajo le vamos a estar otorgando unos beneficios económicos que no se merece, creemos que no se debería alabar su trabajo, por muy bueno que sea, de una persona que atente contra la libertad y los derechos humanos básicos o tenga unos valores excesivamente denigrantes.
